EL APEGO

Me gustan los hombres a quienes me tengo que ganar. Los que nunca siento seguros a mi lado. Lo paso mal y creo que los momentos buenos son suficientemente buenos para compensar las noches de incertidumbre pateando la perra porque no me ha hablado o cuestionándome a cada rato si le ha gustado otra persona y me va a dejar. Si te sientes identificade, voy a entregar algunas pistas y soluciones de lo que he ido aprendiendo en terapia.

Existen tres tipos de apegos (formas de relacionarse amorosamente): el apego seguro, el evitativo y el ansioso.

El apego seguro es una persona que sabe estar sola y en compañía. Confía en la otra persona y en sí misma y por lo general se relaciona amorosamente con personas de este tipo porque no necesita la adrenalina de la tensión constante.

El apego evitativo es la gente que sin ser necesariamente introvertida, necesita hacer un muro para que nunca descubran su intimidad, le tiene terror a depender de una figura amorosa así que son las personas “resueltas” que no llaman casi nunca, te hacen sentir como si les importaras poco aunque piensen en ti y te quieran mucho y son poco expresivos amorosamente. Tienen una coraza que los protege de que los conozcan realmente, es por esto que tienen relaciones fugaces y arrancan antes de sentirse vulnerables, porque en el fondo de manera inconsciente disfrazan de autosuficiencia el miedo al abandono. Escapan del “control” de una relación y si tienen una relación formal estable tratan de meter la semillita del desapego hablando de ex parejas, gente que le coquetea, etc.

El apego ansioso es todo lo contrario, presenta el mismo miedo al abandono pero acá lo que se necesita es controlar a la otra persona para asegurarse de que no se vaya, se busca pistas y señales donde muchas veces no las hay para sentirse inseguras y confirmar que efectivamente serán abandonadas y necesitan la explicitud del cariño: que les digan que las quieren constantemente. Usan mucho tiempo en tratar de saber si su relación va bien o no.

 

Estas formas de relacionarse amorosamente son aprendidas en una etapa muy primaria de la infancia, por eso aunque una escuche los típicos consejos: “weona sal de esa relación, weona siempre te fijai en los mismos pasteles” se recae en el mismo patrón.

Si tus padres o quienes te criaron te entregaron estabilidad y consistencia en el cuidado y te sentiste segura, tendrás ese tipo de apego. Por otro lado, los del apego evitativo fueron criados por gente sobreprotectora que generaron en ellos un rechazo al “paqueo” o bien, decepcionados de no recibir la contención que necesitaban armaron un muro y aprendieron a ser independientes y a no decir sus necesidades o pedir ayuda pues no les llegaba el cuidado que necesitaban. El apego ansioso es parecido, acá a la persona en edad adulta no la cuidaron con consistencia, a veces sentía cariño y protección y otras veces no, a veces ese cariño se entregaba si esa persona se esforzaba (llanto, manipulación, buenas notas, ser chistosa, etc) y es por eso que aprendió a “ganarse a las personas” para recibir amor.

 

Aunque parezca contradictorio, las personas de apego evitativo y las del ansioso tienden a emparejarse porque de esta manera repiten estos patrones aprendidos, pues bien, aunque no sea sano es la forma de cuidado que saben expresar y recibir:la ansiosa con una pareja evitativa tendrá que “ganarselo” eternamente y el/la evitativo tendrá que alejarla todos los días como aprendió de pequeño/a. Los consejos de amistades y la deconstrucción del amor romántico desde el feminismo, son buenos aliados para dejar de prolongar estas relaciones (la histeria de cuando “no te pescan” en el caso del ansioso; el miedo a la intimidad y no lograr relaciones profundas en el caso del evitativo), pero lo único que hará pasar de la teoría y racionalidad al sentir de forma más sana es la terapia psicológica.

Yo soy del tipo de apego ansioso, aprendí que nunca voy a dejar de serlo 100% pero con terapia la ansiedad disminuye y la niña interior se calma y se deja atrás, en el pasado, donde corresponde, así ahora en vez de enfrentar la inseguridad como una niña chica que patalea, explota y recrimina, como adulta se puede conversar en pareja esos temas de forma pausada, sensible, sincera.

 

Ah, y esto es una teoría mía: el apego evitativo se da más en hombres y el ansioso en mujeres, porque si bien ambos esconden el miedo al abandono, culturalmente a los hombres se les niega la vulnerabilidad en el amor desde niños, en las películas y juegos, entonces les es más fácil disimularlo encerrándose en el trabajo, relaciones amorosas superficiales, carreteando pal pico, etc. Y a las mujeres culturalmente se nos inculca como mayor valor ser aprobadas por un otro, por eso la forma de “solucionar” el abandono no es con evitación sino una lucha constante por dar vuelta la situación.

 

Eso, besitos, TERAPEENSE ❤

2 Comments

  1. Virna

    Uy bonita! En mi caso tengo indentificado cual es mi apego y cuales son mis dramas básicamente (por mi pega y por q me gusta el tema) en el pasado fui a terapia y realmente no me gustó, no me gusta y creo q gastar plata en una psicóloga no es lo mío. Pero se q la necesito. Quién y q tipo de terapia (q no sea psicológica) no sé… tení alguna sugerencia? Gracias me encantas!

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