MATA A TU FAMILIA

Nunca escribí el libro Confesiones de una Soltera pensando en que lo iba a leer mi familia porque siempre estaba la posibilidad de ser anónima, así que me lancé y escribí desde como me sentía siendo criada por una persona que no era mi mamá; la sensación de soledad o de sentirme sobrando que siempre he cargado hasta experiencias sexuales detalladas donde a veces ni yo misma quería estar y otras donde relato mi calentura de forma rococó, entre eso, un pasaje donde me masturbo en una biblioteca municipal.

Mi padre biológico es un desconocido y mi madre dejó de existir por un cáncer fulminante. Sin embargo, me crié con una tía, su hija, mi hermana y la pareja de mi tía. Cuando pensaba que si no era anónima ellos lo leerían, sentía que podría autoexiliarme de la familia apelando infantilmente a que soy adulta “y total ustedes no son mis padres”.

Y entonces caí en cuenta que mi situación de huerfandad familiar me liberó. Me atreví a escribir sin pensar en hacer sentir orgullosa a nadie, que es una presión que sí sentí estudiando diseño en la Chile. Me metí a los 17 años a una U tradicional para sentir que ese sacrificio clase media baja poblacional en el que mi madre se desvivía por darnos todo tendría una recompensa. Ahora no. Me vine día tras día a escribir en un café literario un libro que se mediaba sólo por mis emociones como si fuera mas una terapia que una historia para que leyeran otros.

Cuando el resto de mi familia leyó el libro siento que me conocieron de verdad. Mi forma de escribir y las cosas que elegí contar no pretendían hacer reír meramente sino reencontrarme desde la comedia con eso que me traumaba. Y nunca me dijeron nada ni juzgaron por lo que leyeron sino me felicitaron entendiendo que “la esta de la literatura es así po”. asumiendo que ahora yo estaba en otro plano desconocido para ellos, no estaban leyendo a la Paola que veían en la casa, sino a una Paola vulnerablemente expuesta. Me tomaron como escritora, como artista, que desde el artificio del universo que propuse podían reconocer esos vacíos que no sabían que me aquejaba.

La semana pasada me fueron a ver al show de stand up comedy. Ahí hablo de mis técnicas para robar en el supermercado, el orgasmo y la masturbación y de las relaciones fallidas y tinder. Más desnuda no puedo estar.

Haber “matado a mis padres” me liberó de la necesidad de cultivar cualquier orgullo ajeno y me está convirtiendo en la comediante y escritora que quiero ser, porque ya no tengo que proteger la verguenza ajena de nadie.

Maten a sus padres, maten sus sueños y proyecciones para que nazcan ustedes 🙂

One Comment

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s