EL P*SHULA LOCA

Me encantaba. Era el típico mijito rico que a todas les gusta y bueno, a él también le gustaban todas. Pero su joteo era implacable, hacía sentir que erai la única que se quería comer, la más mina y chistosa, la que tenía esa cosa confidente y especial con él y aunque se joteaba hasta a mi mejor amiga delante mio, después su whatsapp “que te veíai linda anoche” conmovía y pensaba “ayyyyy si igual le importo”.
Las veces que me dejó plantada se lo sacaba con “pero bonita, si tenía algo que hacer, no sea mañosita” y aunque yo sabía que se había ido a pelar con otra Solte, lo justificaba pensando “pero si no tenemos nada, no tengo ná que reclamarle”. Y no se trataba de eso, se trataba de hacerme perder el tiempo esperando como las hueonas.

Era mino el cabrito, sonreía y se me olvidaba que el carrete pasado al que llegamos juntos, se había comido a la cumpleañera. Sonreía y se me olvidaba que no respondía los whatsapp ni las llamadas; sonreía y sobretodo, se me olvidaba que decía “no quiero nada serio, es que soy raro, pero te quiero”.
Si, era mino el huevón, y con la misma sonrisa hacía ataque de celos si otro me joteaba. Por que claro, cuando me tocaba a mi, este otro hasta me tomaba la mano como pololo y espantaba a todo aquel que osara hablarme cerca.

-No te comai al Pablo, anda preguntando por tí, pero yo le dije que estábamos juntos
-Yiaaaaa, que erís patudo, si ayer me dijiste que no queríai nada formal.
-Pero si te quiero po, y eres mi favorita.

Con eso quedaba tranqui y trataba torpemente de darle likes y comentarios amorosos en facebook como para mearselo y que todas las “peucas” supieran kiéeen era su mamitááh ke maneha su korason. De cagá no enmarqué LA vez que me puso un corazón en el muro de facebook. Con orgullo lo sentí como un “vieron, si somos algo, algo sin nombre pero que existe”. No tenía idea qué era exactamente lo que había,  teníamos llamadas, salidas, cachitas, contarle los problemas al otro y bueno,  mal que mal si alguien te dice “te quiero mucho” es … algún tipo de relación ¿ o no?

Cuando me pidió de frentón el celular de una amiga para jotearla y comérsela lo mandé a la chachu. No teníamos ninguna formalidad, pero ESPERA A QUE ME VISTA AL MENOS PO. Estábamos en mi casa a potopelao cuando lo pidió.
Ese cabro sigue siendo un  feliz p*shula loca. Y está bien, pero si no querís enganchar a la otra persona, no la celís ni le digai “estamos enamorados” ¡Erís más falso que las rifas que vendí en mi cuadra a los 7 años!

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