Mi primer beso

Esta historia es más de “soltera púber” que de soltera caliente Emoticono smile

Cuando chica siempre fuí la última de mis amigas… la última que le crecieran las tetas, que le llegara la regla, que le salieron pelos en la axila, la última en dejar de salir a jugar a la calle, que dejó de ver monitos para ver series de “adolescentes”, la última que dejó de coleccionar tazos y láminas de Dragon Ball, y por supuesto, la última que diera su primer beso. Mientras algunas ya tenían sus primeros pololos yo seguía jugando a “la comidita” (que era básicamente hacer tortas de pasto y barro y después obligar a un niño menor a probarlo de verdad MUA JA JA -risamalévola-)… como que no quería creer.
Tampoco me vestía “mina”. Me encantaba andar con buzo porque era mas cómodo para saltar o sentarse en el suelo, en realidad me parecía caleta al zafrada ahora que lo pienso, hasta mis 15 años. Me empecé a acomplejar en un momento porque nunca le gustaba a los compañeros que me gustaban y empezaron esos juegos púberes- adolescentes como “la escondía china” o la botella y adivinen qué… cuando alguien me pillaba en la escondida hacía como que no me veía para no tener que darme el topon…fue entonces el momento que me volví moderadamente pretenciosa y comencé a hacer cosas de minas “comunes” como depilarme y comprarme esos brillos labiales de frutilla de Avon – que ya no uso porque descubrí que los testean en bebés delfines, nah mentira, pero era muy pegajoso, parecía stick fix la hueá-.

Ya tenía 15 y nunca había dado un beso. Estaba media necesitá en ese sentido porque le había mentido a mis amigas que sí lo había hecho mientras que ellas ya contaban sus primeras veces culiando. CULIANDO PO y yo seguía ensayando mi primer beso con mi hermana. No mentira, no soy ná pimpinela. Ensayaba con la mano o en el aire, menos mal nunca me pillaron, que plancha.

Finalmente se lo dí a un hueón feo en un carrete en el patio de una casa en la comuna de Cerrillos. La hueá de patio tenía toallas colgando y calzones de la mamá secándose, perros salchichas dando vueltas, una abuela en silla de ruedas mirando el carrete y yo agarrando con este NN escuchando esa hueá de daddy yankee “ hey, que yo estaré esperandote a la misma hora, en el colegio donde por la tarde a solas, voy a tenerte mía, voy a besuquearte todaaa”.

Fué penca muy penca, porque éramos la generación pre-pokemones y este loco sólo me estaba “ponceando” y luego de darme ese torpe beso con lengua se fué a agarrar con otra chiquilla y yo me quedé tomando mi ron Mitjans junto a la abuelita inválida que me contaba sus ataques a la vesícula. Me sentí perdedora.

Un año mas tarde tuve mi primer beso con corridas de mano, en la esquina de un patio poblacional en la comuna de San Joaquin me di el tremendo kiss, también bailando reggeaton, con un loco que iba en la USACH, entonces me creía la raja porque un universitario se había fijado en mi. Nos besamos y me agarró el trasero como quien agarra una marraqueta crujiente y la mordisquea. Al final no fué tan bacán porque el tipo era mormón y no le gustaba que yo dijera garabatos ni que tomara copete, osea casi que le cargaba que tuviera que estar viva para agarrar conmigo… con razón se fijaba en pendejas, en fin, lo del agarrón fué de día, por tanto supuse que varias personas vieron que me tocaron hasta el nuesni así que al despedirme de la gente del lugar tuve mucha verguenza y luego en la micro me sentía sucia, sentía que todo el mundo me miraba como si en mi frente dijera “puta-prestaculos”. ¿Por qué será que cuando una persona hace algo todo se confabula para refregártelo? no miento si digo que en la micro amarilla iba sonando en la radio Pudahuel la canción de Arjona “También en mi primera vez”, y aunque fueron una corridas de manos, me sentía casi embarazada. Llegué a mi casa con una especie de culpa, no sé porqué le dí tanto color, quizás porque mi vieja me hablaba de sexo como si fuera una maldad, y yo ya me creía la Chicholina (Cicciolina) de La Florida por lo que había hecho.
Esa sensación de “suciedad” y culpabilidad no la volví a sentir hasta el 2008 cuando me pillaron los guardias de un Líder cerca de mi facultad, pelándome una palta.

Quién lo diría, de esa adolescente perna, insegura, inconscientemente desesperada por relacionarse amorosamente con hombres a escribir las historias de esta página sólo han pasado 2 presidentes.

PS: aún tengo mis tazos guardados

3 Comments

  1. locadelosgatosblog

    ajajajaaj creo que somos almas gemelas! te juro que para mi fue igual. También tenía 15 cuando di mi primer beso, y mis amigas ya tenian sexo y contaban sus historias, para mi era lo más incomodo de la vida porque yo en mi vida había visto un pene y ellas ya hablaban de que si estaba circuncidado o no. En esos momentos yo solo reía y esperaba que no me preguntaran nada.
    y mi primer beso fue horribleeeee, en una caleta toda rancia en horcon, pasado a pescado y cochayuyos….yo sentada en un bote de esos artesanales y el parado intentando meterme la lengua…muy romantico.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s